jueves, 20 de abril de 2017

Capitulo -26: Apariencias.













Por internet y las redes sociales, se hizo viral la noticia de que la youtuber mexicana con más seguidores; Mariand Castrejón “Yuya”, Había sido severamente golpeada y casi una deformación en el rostro, la familia de la youtuber, quiere levantar una demanda contra la agresora.”
.
Ahora sabían el escándalo que Yuya a iniciado, deberían terminarlo cuanto antes, habían pasado los días, Grey no salía de casa, temiendo que alguien la reconociera en la calle, por teléfono se enteró gracias a Ricardo de que Gabo ya estaba a punto de ser dado de alta, pero seguiría con las muletas un par de semanas ,a ella le dio mucho gusto, quería visitarlo de nuevo, pero algo la hacía detenerse, Grey aun no les decía a sus padres sobre el accidente de Gabriel, puesto que, arreglar al fin las cosas con Yuya era más importante, aunque por ahora Sandra y Albert se fueron de viaje por trabajo, su padre quien desde el aeropuerto le hablo por teléfono para avisarle que regresarían en una semana, así que Grey debía encargarse del gimnasio y de la casa sola, por ahora marchaba todo tranquilo y el invierno al fin había llegado a la ciudad de México ,pasaron las horas, era aun de mañana, Ricardo estaba en el hospital afuera de la sala de espera junto con Grey quien al fin se había animado a salir, teniendo precaución, Gabriel de nuevo estaba dentro de su habitación de paciente, continuando con su tratamiento, la Sra.Montiel no se encontraba ni tampoco Alex, Ricardo hablaba seriamente con la canadiense, viéndola de reojo, ambos sentados, conversaban sobre la noticia que se esparció por Internet.

—Todo saldrá bien Grey —hablo Ricardo.
—Eso espero, maldita sea, no pude controlarme.
—Esto se puede resolver, si los Castrejón solo quieren dinero se lo daremos, pero si quieren una disculpa pública pues..
—No voy a disculparme con esa perra , se lo tenía merecido —se cruzó de brazos.
—Suspiro—Ese es el problema.

El doctor salió de la habitación y la rubia le pregunto si se podía ver al paciente un momento el le dijo que si,Ricardo le dio la caja donde adentro estaban las empanadas que había hecho la joven rubia para su novio, le comento que Alex las recogió del piso y se las dio cuando se fue con su madre del hospital, la rubia entro a la habitación visitando por fin y a solas, a Gabriel,el moreno parecía dormido, asi que Grey entro con cuidado para no despertarlo,cerrando la puerta,se sento a un lado de la camilla,usando una silla, no dijo ni una sola palabra por unos segundos,lo veía dormir, para ella se veía absolutamente  lindo y tierno.

—Tú llegaste a mi vida, sin avisar—comenzó a hablar Grey,sin dejar de verlo—Yo quería ir a una entrevista con la esperanza que después, podría publicar un libro y tú te atravesaste en mi camino —bajo la mirada para luego levantarla, se dibujó una sonrisa en sus pequeños labios rosados—Luego chocamos nuestro autos, yo me enoje y te grite y  tú solo sonreías, diciéndome que todo estaría bien, hasta ahora sigues diciéndomelo.
—Y yo hasta ahora sigo agradeciendo ese día en que te conocí —Hablo Gabriel sin moverse, la estaba escuchando.
 —Ella se acercó un poco más y con su mano acaricio la frente del moreno.
—Gatita hermosa…
Continuaba hablando el mexicano, aun en momentos así nunca podía evitar decir un comentario cómico, el tenia ahora entre abierto los ojos, la veía de reojo, queriendo reír.
—Me estoy quedando calvo.
—¿Qué? —exclamo algo perpleja.
—¿No lo ves? Mis entradas están creciendo, mi frente está cada vez más amplia.
—Pues eso es bueno.
—¿Por qué? —se levantó de la cama tomando asiento, algo confundido.
—Porque así tendré más espacio para hacer esto —dijo y cerro sus ojos acercándose lo más que pudo a él y beso la frente del joven, después se alejó y le sonrió un poco algo apenada.
—Rió un poco nervioso y asombrado—B-bueno,después de todo tiene un lado bueno,el  quedarme calvo —se hecho una carcajada, luego se sonrojo y tomo la mano de la rubia.
—Ella soltó una risa que hizo brillar los ojos del joven mexicano, hacerla reír, era su cosa favorita.
—Perdóname amor —dijo el moreno viéndola a los ojos—Tenias razon,Yuya es...
—Lo se,me da gusto que al fin lo notaras —soltó una risa sarcástica,soltó un suspiro.
—Gracias,me enseñaste que las apariencias no lo son todo —le sonrio.
—Pues,de nada —desvió los ojos,algo nerviosa,tomando una caja algo aplanada por un lado—Gabo yo, te había hecho algo que te gusta comer, pero…
—¿As? —se emocionó.
—Si —le mostró la caja— Pero las empanadas..
—¿¡Son empanadas!? —se sobresaltó feliz y le arrebato la caja abriéndola.
—¡Si,pero espera,se me cayeron al suelo y s-se rompieron y n-no creo que sea buena idea..! —lo quiso detener algo apenada y frunciendo el ceño, pero Gabo hizo caso omiso a las palabras de la canadiense y le dio una mordida a un trozo.
—Sabe muy bien —dijo con la boca casi cerrada, deleitado por el sabor.
—¿De verdad? —le pregunto—Se me quemaron.
—¿Y qué importa?.
—Pues si están quemadas no saben bien tonto —comento siendo lógica.
—Yo —termino de masticar y tragar otro trozo del pan dulce crujiente, continuo hablando—Ya he comido otras  cosas hechas por ex novias, todo me sabia igual,pero..esto —Bajo la mirada visualizando otro trozo de pan dulce—Esto tiene un sabor diferente.
—No dijo nada, estaba algo confundida.
—Puedo verlo en tus bellos ojos Grey—Le sonrió—Esto me sabe a “Amor”.
—Le devolvió la sonrisa—Si, exactamente, las hice con amor.
—Al escuchar esa respuesta que podía ver que era de corazón, el moreno no pudo evitar sentirse tan feliz, esa joven dura y fría que conoció en el pasado al fin estaba dejando que sus sentimientos y calidez de desbordaran en su persona, la había hecho sonreír de nuevo y eso, a pesar de los golpes y casi perder una pierna, valió mucho la pena,la miro fijamente, diciendo—Soy el más afortunado—se acercó para besarla, ella correspondió cerrando los ojos sonrojada.
.
.
Más tarde Grey regreso a su trabajo en el gimnasio, al terminar de dar clases por unas horas,tuvo un momento para escribir un poco, recobrando un poco esa pasión que tenía hacia la  literatura, pero al poco rato, cerro su libreta guardándola en la oficina y saliendo del gimnasio, cerrándolo con llave, al fin recordó en lo que paso aquel día del accidente de Gabriel, ella juraba que el auto que arrollo al youtuber mexicano era de German, solo tenía que comprobarlo y tenía sus propias tácticas para hacerlo que hablara.
Estaba lloviendo, la rubia no llevaba paraguas, solo un impermeable que cubría su ropa pero su cabello no ,pero no era como si le importara, estropear su imagen, sus botas negras pisaban los charcos de la colonia, llevaba un cubre bocas negro, tratando así de “esconder” su bello rostro,para evitar que alguien la reconociera,aun que cuando casi “mato” a Yuya a golpes, no dejo ver su rostro, era muy precavida, al llegar al departamento de German, toco la puerta a golpes.

—¿Quién es? —se escuchó la voz del Chileno.
—¡Ábreme o derribare la puerta! —grito la chica algo histérica.
—>>Es Grey<
—La rubia tenía el ceño fruncido y entro empujándolo con su hombro hacia un lado, cruzada de brazos le dedico su fría mirada al chileno—Quiero que me hables con la verdad German.
—Se puso serio —¿De qué?  —respondió y cerró la puerta con suma tranquilidad.
—Ese día, del accidente de Gabriel Montiel, dime —lo encaro, como siempre, sin darse rodeos,fue al grano como solia hacerlo la canadiense—¿Tu fuiste el que manejaba el auto que lo arroyo?
Habia silencio después de esa pregunta,German comenzó a sudar,comenzó a respirar mas rápido,no podia mantenerse tranquilo con la mirada amenazante de la rubia,pero no podia decir la verdad,no quiere que lo metan a la cárcel junto con su amada Yuya.
—No.
—¿Si sabes que por un accidente asi puede Yuya y su complice, ir a prisión?
—Bueno,Yuya,ella no me importa.
—German,el auto, alcance ver el número de las placas —lo tomo de la camisa casi levantándolo del piso, totalmente molesta—¡Era tu auto, idiota! —gruño.
—¡N-no,no es verdad, te equivocas!.
—¿Me quieres ver la cara de idiota?, era tu auto, admítelo —insistía la chica, quien tenía tomado de la camisa al Chileno y lo agitaba como si fuera un muñeco de trapo.
—Comenzaba a sentirse mareado y molesto, cerro sus ojos,no podía soportarlo mas,esta mentira, todo esto estaba llegando demasiado lejos >>Mariand, amor mío, perdóname<< pensó en sus adentros y miro a los melancólicos y penetrantes ojos de la chica—¡Si,si ya lo admito, fui yo quien lo atropello! —grito exasperado.
—¿Por qué lo hiciste? Traidor.
—Yo solo lo hice por..por…—cerro los ojos apretándolos—Por mi amada Yuya,ella me dijo que lo hiciera —la miro fijamente—Nunca me agradaste, solo trate de ganarme tu confianza, para después lograr que bajaras la guardia y ella quería que Gabriel fuera severamente lastimado , el maldito le rompió el corazón a la mujer más bonita de la tierra, asi que me dijo que te arrollara con el auto para dejarte invalida, pero Gabriel se interpuso, y paso, lo que paso.
—Lo sabía, sabía que no eras de confianza, y siempre supe también que esa “Mariand” era una bruja mal nacida de mierda —mascullo la rubia soltándolo.
—Aun así no puedes hacer nada, nadie te creerá—le dijo tocándose el cuello algo lastimado.
—Esa perra ira a la cárcel —le advirtió la canadiense y antes de retirarse de la habitación le dio una buena patada en las partes bajas  del youtuber chileno, lo último que el pelinegro escucho fue el sonido de la puerta cerrarse muy fuerte, resonando en las paredes.

Grey fue directo al departamento del Crew, ahí hablo con todos los integrantes, menos Luis, puesto que ya no vivía ahí y no sabía dónde vivía, pero los del W2mCrew se encargarían de informarle todo por teléfono, todos se encontraban sentados en la sala principal,la rubia estaba de pie viéndolos a todos con los brazos cruzados,la declaración que acababa de hacer, no los convencía del todo, Grey nunca fue de su agrado, ya que al contrario  de todas las chicas que han conocido contando con las ex novias de su líder, Gabriel Montiel, ella era extremadamente extraña, agresiva, se le veía muy poco sonreír, estaba siempre a la defensiva además de sus profundos e intimidantes ojos azul brillante.
Grey esperaba un comentario de algunos de los del Crew, sobre de que Yuya, fue la causante de la grave lesión de Gabo,el primero en decir algo fue Federico, sentado por una esquina en un sillón individual color mostaza, miraba a la joven con vestimenta negra, molesto.
—Oye Güerita sabemos que odias a Yuya pero eso no significa que la acuses de cosas que no hizo —dijo molesto.
—La única que causa daño eres tu —continuo Félix—Casi matas a Mariand a golpes.
—¡Les estoy diciendo imbéciles de mierda! —Les grito casi explotando de enojo Grey, por su terquedad—¿Es que no se dan cuenta que Mariand no es lo que aparenta? Es dulce y amable por fuera, pero por dentro es una hija de puta, ella mando a German a atropellarme pero Gabo alcanzo a quitarme del camino!.
—¡¿Tienes pruebas, no verdad? entonces lo que dices no tiene validez! —le contesto Cristian molestándose por la imprudencia y descortesía de la rubia hacia ellos.
—La canadiense se acercaba a propinarle un puñetazo pero el Wero se interpuso entre ambos, con un semblante algo angustiado—Tranquilos, Grey —se giró a verla—Por Gabriel, tranquilízate ¿sí? —la miro con compasión.
Soltó un suspiro pesado la joven de ojos azul brillante, mordiendo su labio inferior desvió la mirada pensando, no podía creer lo ingenuos y ciegos que estaban, de no darse cuenta de cómo era Yuya realmente, una vil perra, arrogante y más falsa que su nariz, que podía apostar lo que sea, era operada.
No quería discutir, es obvio que ellos no la ayudaran como esperaba, les lanzo una mirada de ira y haciéndoles la famosa señal obscena, decidió retirarse del departamento acercándose a la puerta.
—Mariand tenía razón—continuo Federico, que era el que menos toleraba el pésimo genio de la rubia—Eres una gata callejera —abrió sus ojos  como plato al ver venir ante el un frasco de vidrio a su cara, apenas y logro esquivarlo, se giró a ver a la joven con suma desaprobación.
—¡Olvídenlo!, son unos idiotas, tendré que mostrarles de alguna manera, que tengo razón —Fueron sus últimas palabras antes de salir.
Al retirarse Grey del departamento los del Crew comentaban totalmente enojados, no podían creer hasta donde llegaba la imprudente chica, que enamoró perdidamente a Gabriel, simplemente no comprendía a su líder en ese aspecto, sus gustos por las mujeres no habían caído nunca tan bajo, o al menos eso creía, permanecían sentados, analizando lo que les conto Grey, el accidente de aquel día.
—¿Cómo Gabo se enamoró de ella? Enserio —hablo Cristian haciendo sus ojos en blanco por unos segundos.
—Me da algo de miedo Güey —Hablo Félix—Para ser mujer, es fuerte.
—Isra que hasta ahora no había dicho nada, decidio hablar usando la lógica—No puedo creer del todo lo que dijo Grey pero, la verdad que Yuya la odia también, siempre le está lanzando indirectas en Twitter—todos se giraron a verlo, escuchándolo—Es curioso también, que después del accidente de Gabo…
—Salió la noticia de que Mariand sufrió severos golpes en el rostro y el cuerpo—continuo el Wero mirando a Isra, intercambiando miradas, es obvio que la que la golpeo fue Grey, ¿pero por qué? Si bien, el  Wero sabe que Grey, para golpear a alguien así de grave, debio a ver hecho algo igual de grave —Escuchen —les hablo el Wero—Gabriel ha sido mi amigo por muchos años, él se enamoraba de la apariencia de las chicas, lo que aparentaban, pero después de Mariand, Gabo se enamoró de la personalidad tan desconcertante de Grey primero, yo soy testigo de ello porque estuve ahí en ese momento, a lo que voy es que Grey puede aparentar ser peligrosa y mal educada, pero es una persona transparente, y aunque no lo crean de buen corazón, cosa que Yuya no es.
Todos guardaron silencio, el único miembro del Crew,de piel blanca continuo.
—Yo si le creo a Grey totalmente, Yuya no es lo que aparenta.
—¿Y cómo podemos estar seguros de eso Güey? —le cuestiono Cristian, aun dudoso.
—Se los probare, síganme—les indico la salida.
—¿Estás loco, a dónde vamos? —Le pregunto Felix.
—Al hospital, donde están de pacientes Gabriel y Mariand.
.
.
.
Grey antes de levantar una denuncia contra Mariand y German, quería darle pruebas al Crew de que Yuya era una abominación, decidió ir al hospital de nuevo para ver a Mariand y hablar de nuevo con ella, arriesgándose de que alguien la reconociera por el hospital, hasta ahora todos la veían como la agresora que debe estar en prisión, pero no iba a permitir eso, tenía que hablar seriamente con la joven que por mucho tiempo estuvo tratando de hacer su vida más difícil, todo por capricho, al llegar pidió una cita en el número de la habitación de la morena de ojos marrones, Grey se cubría con su bufanda negra parte del rostro, la mujer que se encontraba en la entrada, con un montón de papeles y hablando por teléfono, le permitió solo cinco minutos, después no habría más visitas, la rubia acepto y se encamino a la habitación, al llegar abrió la puerta sin tocar antes, no había nadie, Yuya esta recostada en la cama ya sin cables por su cuerpo, al parecer estaba saliendo de recuperación, aún tenía una venda blanca en su nariz, parecía dormida, Grey cerró la puerta y se acercó lentamente a la cama donde reposaba la youtuber mexicana.

—¿Otra operación de nariz, cejotas? —le cuestiono en tono de burla la canadiense.
—Ella abrió los ojos y frunció el ceño—Gracias a ti, gata callejera.
—No sé por qué publicaste esa noticia de “deformación de rostro” —soltó una carcajada—Sí que eres una exagerada, yo te veo muy bien.
—Se necesitaron cuatro cirujanos plásticos para dejarme el rostro hermoso como lo tenía antes —dijo con rabia, se levantó con cuidado y se sentó en la cama que estaba cubierta de sábanas blancas—Y mira —le mostro uno de sus delgados brazos lleno de moretones, viéndola con odio—Mira lo que me hiciste asquerosa pobretona.
—Te merecías eso, y más. —clavo sus azules ojos en la morena.
—¿¡Qué carajo quieres aquí!?
—Pues..
.
Fuera de la habitación llego el Wero junto con todo el Crew,por el pasillo caminaron sin hacer ruido, Ricardo, no había pedido cita para ver a Yuya,solo pasaron diciendo que verían a su amigo Gabriel,lo cual no era cierto, Ricardo, estaba a punto de abrir la puerta cuando escucho los gritos agudos y chillantes de Yuya, opto por no interrumpir,solo les hizo una señal a  los demás de que acercaran su oído a la puerta, para que escucharan, a la tal “dulce y buena chica” de Yuya.
Felix y Isra se acercaron de inmediato, Fede lo pensó, mirando hacia los lados pensando que era una tontería escuchar lo ajeno, pero quería comprobar si, lo que tanto Grey les decía de Yuya, era cierto, hizo lo mismo que los demás, Cristhian imito a todos, Ricardo saco su celular y seleccionó la opción de “grabar audio”. Dentro de la habitación donde el Crew, excepto Luis, escuchaban atentamente, Yuya estaba totalmente molesta, por lo que la rubia le dijo hace unos instantes “¿Entregarse a la policía?“ Eso jamás pasaría.

—Estás loca —le dijo Mariand a la chica de ojos ahumados en negro—Nunca me entregare a la policía,es más fácil que me crean a mi como la victima que a ti,es decir mírame —hizo un puchero—Lusco tan inocente —dijo y comenzó a reír en tono de burla.
—Deja de reírte—apretó sus puños—¿Cuál es tu problema conmigo, porque me odias tanto?
—¿Odiarte? No querida, no te sientas tan importante,no te odio, ¡solo ¡no te soporto! —permanecía sentada en la cama del hospital—Todos me tenían harta con que te chuleaban tus ojos de color, los míos no son nada a comparación de los tuyos, eso me molestaba demasiado, además de que Gabriel me dejo porque estaba enamorado de ti,me rompió el corazón.

Los del Crew escuchaban atentamente, algo desconcertados, era claro que esa voz aguda y estresante era de Yuya,no podían creer que esas palabras salían de la boca de una joven que consideraban dulce y tierna, Ricardo noto las expresiones de sus compañeros y se fijó que la puerta no tenía seguro, así que giro el picaporte y abrió un poco  la puerta para que los demás pudieran asomarse, y ver con sus propios ojos como era realmente la actitud de Yuya.

—Esos no son motivos para querer a verme dejado invalida —le contesto enojada,cruzándose de brazos la rubia—Entonces no sientes odio por mi si no envidia.
—Esos ojos,no los soporto —dijo y saco un gas lacrimógeno, acercándose y queriéndoselo echar en los ojos a la canadiense pero Grey lo esquivo fácilmente y tomo su brazo, arrebatándole el gas, empujándola de nuevo la cama.
—¡Ah! —grito con ira Mariand, recostada en la cama,totalmente cansada.
—Ríndete Yuya, perdiste.

Los del Crew tenían la boca abierta, estaban demasiado sorprendidos, Fede,quien se sentía como un completo idiota, al saber que,Grey y Ricardo tenían razón, Yuya es una maldita envidiosa, no se fijó que perdió el equilibrio de estar agachado y se cayó, llevándose a todos los demás miembros de encuentro, sus cuerpos tocaron el suelo de manera algo dolorosa,Grey se giró a verlos,impactada, no esperaba su llegada asi ,Mariand permanecía recostada, pero al ver que los que entraron eran los amigos de Gabo comenzó a llorar asustada.
—¡Amigos, que bueno que llegaron saquen a esta loca de aquí, trato de lastimarme de nuevo! —grito Yuya queriendo llamar a la enfermera pero Grey no la dejo, tomo su muñeca con fuerza.
Todos estaban callados, Ricardo fue el primero que hablo, colocándose detrás de la joven de cabello castaño y la rubia, mirando de frente a los del Crew,con un rostro de “Se los dije”.
—¿Y bien, ahora nos creen? .
 Grey fácilmente se dio cuenta con esas palabras de que Ricardo los puso a espiarlas para que al fin se dieran cuenta de que Yuya no era lo que aparentaba, los del Crew se miraron entre ellos, Cristian hablo algo avergonzado.
—No puedo creerlo pero, Ricardo lo siento.
—Si perdónanos  Güey, nos cegamos por la apariencia —Comento Félix.
—Conmigo —hablo Ricardo—No se deben disculpar.
—¿De qué hablan? Chicos, yo soy así como me veo en los videos —hablo Yuya algo nerviosa—No le crean a Ricardo ni …—no termino de hablar puesto que Grey noqueo a la castaña dejándola inconsciente.
—¡Cierra la maldita boca, niña estúpida! —grito con estrés la rubia y los del Crew la miraron con algo de miedo.
—¿C-cómo hiciste eso?  —le pregunto Isra, con temor, no había conocido a nadie que pudiera dejar inconsciente a otra persona.
Ricardo interrumpió, queriendo tomar las cosas seriamente, les explico cuáles fueron las intenciones de Yuya,la razón por el accidente de Gabriel, entre otras cosas, Yuya era tan terca como una mula, que por mucho tiempo no se dejó caer, luchaba, después se rindió pero quiso vengarse de la rubia canadiense, pero no de la manera que esperaba. Federico se rascaba la cabeza avergonzado, mirando a Grey,ya todos se habían dado cuenta de las cosas, que curioso era, ver a una persona con apariencia dulce, ser más amarga y podrida por dentro, mientras que otra que espanta por fuera, por dentro puede ser noble.

—Grey Martin —Hablo Federico mirándola a los ojos—Creo que hablo por todos cuando digo que ,lo siento, tenías razón, Yuya es una envidiosa y víbora ,fuimos unos completos idiotas.
—Ah,y si que lo fueron, demasiado idiotas, se tardaron mucho en reaccionar —respondió crudamente la rubia con sus brazos cruzados, alzando una ceja, molesta.
Ricardo le lanzo una mirada de compasión a la chica de ojos azul brillante, ella suspiro y tranquilizo sus facciones.

—Pero está bien, ustedes no sabían, entiendo que no pueden ver como son en realidad las personas, pero deben aprenderlo, yo ya lo he hecho.


Todos estrecharon su mano con ella, como señal de “paz” y de que era al fin aceptada como parte de círculo de amigos, además de que era la novia de su líder, por mucho tiempo no le tenían confianza a la canadiense por que  tanto su vestimenta como su actitud dejaba mucho que desear, confiaban más en Yuya que siempre actuaba dulce y amable, pero gracias a Grey, aprendieron a no dejarse llevar por las apariencias, que lo que realmente importa en una persona no es lo de afuera, si no lo de adentro, lo que hay en su corazón.
.
.
.

.